Detalle de la opinión

4.8 3 0.5
el_dia_que_dejo_de_nevar_en_alaska
Romántica actual 802
Sin duda alguna una historia de 10
Valoración
 
5.0
El día que dejó de nevar en Alaska es el cuarto libro de Alice que leo, los anteriores me gustaron muchísimo, pero este me ha tocado la fibra, porque es una historia dura, pero preciosa.

Heather está huyendo de la vida que ha llevado hasta ahora, está harta de hacer daño a su familia y como acostumbra a hacer, ha echado a correr, pero esta vez ha ido a parar a Alaska, tan lejos seguro que no los hará sufrir más.

Una de las primeras personas que se encuentra cuando llega es a John, que resulta ser su vecino ,un entrenador de perros malhumorado y un poco hosco, que está seguro que la joven no durará nada en una tierra tan inhóspita, pero que no duda en ayudarla y se convertirá en su mayor apoyo.

También conocerá enseguida a Caos, uno de los perros que está adiestrando John un perro precioso, pero muy rebelde y tozudo, que se adhiere a la joven como una lapa y la acompaña allá donde va.

Heather empieza a trabajar en un restaurante cuyos propietarios son Seth, un joven encantador, y Nilak.

Nilak no parece muy entusiasmado con la llegada de Heather, se muestra muy cerrado y arisco, apenas se dirige a ella con monosílabos, cosa que violenta un poco a la joven, aunque pronto se da cuenta de que Nilak está roto, algo ha sucedido en su vida que lo ha dejado con el corazón de hielo.

Me ha parecido una historia perfecta, preciosa que no quería que se acabara, y no solo por la ambientación, que me parece muy trabajada, sino por los personajes, todos sin excepción.

Han pasado cosas en la vida de Heather que la han convertido en una joven insegura y acomplejada, que cree que no sirve para nada, pero pronto le va a dar sentido a su vida, con la ayuda de buenos amigos y de Nilak.

Nilak es un chico que se le nota que carga con mucho dolor, algo pasó que no ha superado, y es Heather la encargada de ir derritiendo ese hielo que le rodea el corazón.

La historia de amor entre Heather y Nilak se forja muy poco a poco, a Nilak le cuesta muchisimo abrirse y nos emociona cuando ofrece una pequeña sonrisa, o cuando dice una frase seguida. Los dos se ayudan mutuamente y van recomponiendo los pedazos de sus vidas rotas.

Los secundarios son todos de lujo, John, Seth, su novia Sialuk y la abuela de esta, Naaja, todos colaboran en que Heather se encuentre a sí misma, son personajes entrañables.

La autora ha creado una ambientación de Alaska y de la cultura inuit, que ha descrito perfectamente, he pasado frío junto a Heather, he corrido con ella y con Caos, por que ha hecho que entrara en la historia y lo viviera junto a ellos.

La historia está narrada en primera persona desde el punto de vista de Heather, pero se va alternando con el diario de Annie, que al principio no sabía qué relación tenía en la historia pero que al final ha encajado perfectamente.

En definitiva, El día que dejó de nevar en Alaska es una de esas historias que se convierten en indispensables y que has de releer de vez en cuando, una historia de sentimientos y de superación, donde el destino junta a dos personas rotas que se complementan y se ayudan a recomponerse, una historia de amor preciosa de las que se cuece a fuego lento y un elenco de personajes entrañables.

Sin duda alguna una historia de 10.
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