Detalle de la opinión
4.2 3 0.5Muy recomendable para pasar un buen rato
Valoración
4.5
Hacía mucho tiempo que no leía nada de Olivia Ardey y además no la conocía dentro del género actual, lo cual ha sido una agradable sorpresa y un buen descubrimiento para mí.
Nicole es una joven bibliotecaria de un pueblo tranquilo como es Little Rock, es discreta y tiene un medio novio, ya que es marine y aunque llevan cuatro años saliendo, no es una relación demasiado firme, y lleva una vida ejemplar, salvo que un día a la semana hace una salida que mantiene en secreto ante los demás.
Cuando su padre le pide que aloje al sheriff, porque están de obras en su casa, no le hace demasiada gracia que un extraño venga a importunarle y a quitarle su preciada libertad, pero la llegada de Allan a su vida supone un cambio importante para ella.
Allan Ferguson llegó no hace mucho a Little Rock y se hizo con la vacante de sheriff, es un hombre con una imagen intachable, y procura evitar que se enteren de que de vez en cuando hace sus escapaditas a los pueblos cercanos en busca de alguna que otra aventura.
La estancia en casa de Nikki es muy agradable y entre los dos surge una atracción inmediata, además de una buena amistad, algo que se fortalece cuando aparece David en la vida de Allan, además de unos robos muy curiosos que están ocurriendo en el apacible pueblo.
Nikki al saber de la vida privada de Allan, también quiere explorar un mundo que para ella es casi inexistente, y le pide ayuda al sheriff para que le muestre los secretos del erotismo, a lo que él está más que dispuesto. Pero ¿qué pasará cuando uno de los dos no tenga suficiente con los juegos que han iniciado?
Me ha gustado mucho esta novela, es divertida y los personajes son de los que se hacen querer.
Nikki es una joven de treinta años, que se crió con su padre y su hermano Scott, poco mayor que ella, ya que su madre los abandonó cuando apenas tenía cinco años, su vida es tranquila, con una relación, más a distancia que física, con un marine que resulta bastante soso . La llegada de Allan, pone su vida patas arriba, desea cosas que no había ni soñado, pero su corazón está protegido por miedo al abandono.
Allan es un tipo duro, que está de miedo, su trabajo como sheriff le ocupa casi todo su tiempo, tiene aventuras y no quiere nada serio, hasta que conoce a Nikki que le hace querer algo más, aunque también la llegada de David a su vida es determinante para que todo lo vea de diferente manera.
La historia de amor es bonita, quizás le falta algo de romanticismo, pero es de las que se va cociendo poco a poco, primero amistad, después sexo del bueno y así van naciendo nuevos sentimientos dentro de ellos hasta llegar al enamoramiento.
Como secundarios hay un gran elenco, David, un joven de dieciséis años, que en su corta vida ya ha vivido situaciones muy duras, pero pronto se adapta a los cambios y se integra en su nueva vida, Raquel, amiga y cuñada de Nikki que no tiene desperdicio, o la pareja formada por Craig y Amanda, dos cincuentones que tienen su propia historia.
La narrativa de la autora es cuidada, fluida y natural, sabe cómo mantenerte enganchada a la lectura y no querer soltarla.
La asombrosa bibliotecaria de Little Rock es una bonita historia tratada con un buen sentido del humor, con una trama que no deja de dar giros y sorpresas y que mantiene la curiosidad hasta el final, con unos personajes fuertes, reales y muy bien construidos y unos secundarios de lujo que les fortalecen.
Muy recomendable para pasar un buen rato.
Nicole es una joven bibliotecaria de un pueblo tranquilo como es Little Rock, es discreta y tiene un medio novio, ya que es marine y aunque llevan cuatro años saliendo, no es una relación demasiado firme, y lleva una vida ejemplar, salvo que un día a la semana hace una salida que mantiene en secreto ante los demás.
Cuando su padre le pide que aloje al sheriff, porque están de obras en su casa, no le hace demasiada gracia que un extraño venga a importunarle y a quitarle su preciada libertad, pero la llegada de Allan a su vida supone un cambio importante para ella.
Allan Ferguson llegó no hace mucho a Little Rock y se hizo con la vacante de sheriff, es un hombre con una imagen intachable, y procura evitar que se enteren de que de vez en cuando hace sus escapaditas a los pueblos cercanos en busca de alguna que otra aventura.
La estancia en casa de Nikki es muy agradable y entre los dos surge una atracción inmediata, además de una buena amistad, algo que se fortalece cuando aparece David en la vida de Allan, además de unos robos muy curiosos que están ocurriendo en el apacible pueblo.
Nikki al saber de la vida privada de Allan, también quiere explorar un mundo que para ella es casi inexistente, y le pide ayuda al sheriff para que le muestre los secretos del erotismo, a lo que él está más que dispuesto. Pero ¿qué pasará cuando uno de los dos no tenga suficiente con los juegos que han iniciado?
Me ha gustado mucho esta novela, es divertida y los personajes son de los que se hacen querer.
Nikki es una joven de treinta años, que se crió con su padre y su hermano Scott, poco mayor que ella, ya que su madre los abandonó cuando apenas tenía cinco años, su vida es tranquila, con una relación, más a distancia que física, con un marine que resulta bastante soso . La llegada de Allan, pone su vida patas arriba, desea cosas que no había ni soñado, pero su corazón está protegido por miedo al abandono.
Allan es un tipo duro, que está de miedo, su trabajo como sheriff le ocupa casi todo su tiempo, tiene aventuras y no quiere nada serio, hasta que conoce a Nikki que le hace querer algo más, aunque también la llegada de David a su vida es determinante para que todo lo vea de diferente manera.
La historia de amor es bonita, quizás le falta algo de romanticismo, pero es de las que se va cociendo poco a poco, primero amistad, después sexo del bueno y así van naciendo nuevos sentimientos dentro de ellos hasta llegar al enamoramiento.
Como secundarios hay un gran elenco, David, un joven de dieciséis años, que en su corta vida ya ha vivido situaciones muy duras, pero pronto se adapta a los cambios y se integra en su nueva vida, Raquel, amiga y cuñada de Nikki que no tiene desperdicio, o la pareja formada por Craig y Amanda, dos cincuentones que tienen su propia historia.
La narrativa de la autora es cuidada, fluida y natural, sabe cómo mantenerte enganchada a la lectura y no querer soltarla.
La asombrosa bibliotecaria de Little Rock es una bonita historia tratada con un buen sentido del humor, con una trama que no deja de dar giros y sorpresas y que mantiene la curiosidad hasta el final, con unos personajes fuertes, reales y muy bien construidos y unos secundarios de lujo que les fortalecen.
Muy recomendable para pasar un buen rato.