Detalle de la opinión
5.0 3 0.5Una historia preciosa, emotiva, tierna y dura a la vez
Valoración
5.0
Sigo a esta autora desde que publicaron su primer libro, los he leído todos y aunque llevan siempre una buena carga dramática, todos me han maravillado, sin embargo La gravedad que nos atrae no solo me ha encantado, es que ha pasado directamente a ser mi favorita de la autora.
Graham es un escritor de novelas de terror que siempre alcanza el número uno, vive en un matrimonio sin amor, ya que cerró su corazón hace años y no ha vuelto a abrirlo. Todo lo tiene perfectamente organizado, hasta que con el nacimiento de su hija neonata, el abandono de su esposa y conocer a Lucy su vida dará un giro inesperado.
Lucy es una joven libre, especial, ha podido realizar junto a su hermana Mari, el sueño que tenían, una floristería. Un día cualquiera cuando ha ido a llevar las flores a un entierro se encontrará encerrada con Graham, un hombre seco, hosco y tirando a desagradable, que por casualidades de la vida tendrá algo que ver con ella.
Lucy se ofrecerá a Graham para cuidar a Talon, y aunque él solo hace que alejarla de su lado, al final tiene que recurrir a ella. Así los dos empezarán una relación muy distante al principio, que poco a poco se irá convirtiendo en amistad y que dará lugar a otros sentimientos más profundos
¿Podrán superar los obstáculos que les depara la vida?
Como he dicho antes me ha parecido una novela maravillosa, igual que los personajes, Graham al principio puede caer un poco mal porque resulta hasta cínico, para ser un hombre que se gana la vida con las palabras no es muy acertado con ellas, sin embargo la mejor manera de conocerlo es, como bien le dice Ollie a Lucy, leyéndole la mirada, que es del todo sincera. Es enternecedor el cambio que se profesa en él con el nacimiento de su hija, como se empapa de leer libros y libros sobre el cuidado de los bebés, el miedo que tiene de romper a su pequeña y como empieza a abrir su corazón.
Lucy o Lucille, según palabras del propio Graham es una hippie rarita, pero también es pureza, y es cierto que la joven, al contrario que él, siempre siente, por ella y por los demás, se entrega sin esperar nada a cambio, es una dulzura de mujer.
Como secundarios, principalmente tenemos a Mari y Liryc, hermanas de Lucy, y sobre todo el profesor Olvier u Ollie, un hombre que acogió a Graham como si fuera su propio hijo, y que ha ejercido como padre siempre para él.
La novela está escrita en primera persona desde el punto de vista de los dos protagonistas, aunque es Graham el que tiene más palabras, también vemos su pasado en tercera persona, que nos hace comprender por qué se ha convertido en esa persona fría y aislada.
No sé si será la mejor novela de la autora, porque todas son muy buenas, pero a mí me ha hecho sentir especialmente, y ha pasado a tener un rincón muy especial en mi biblioteca, como única pega diría que hacia el final pasa todo muy rápido y me hubieran gustado unas cuantas páginas más para poder ver la reacción de alguna persona en concreto.
La gravedad que nos atrae es una historia preciosa, emotiva, tierna y dura a la vez, una historia de segundas oportunidades, de superación personal con unos personajes complejos, opuestos entre sí, a los que la gravedad siempre acaba uniendo. Un final perfecto para la serie Los Elementos, cuatro historias muy recomendables y a cada cual más bonita.
Graham es un escritor de novelas de terror que siempre alcanza el número uno, vive en un matrimonio sin amor, ya que cerró su corazón hace años y no ha vuelto a abrirlo. Todo lo tiene perfectamente organizado, hasta que con el nacimiento de su hija neonata, el abandono de su esposa y conocer a Lucy su vida dará un giro inesperado.
Lucy es una joven libre, especial, ha podido realizar junto a su hermana Mari, el sueño que tenían, una floristería. Un día cualquiera cuando ha ido a llevar las flores a un entierro se encontrará encerrada con Graham, un hombre seco, hosco y tirando a desagradable, que por casualidades de la vida tendrá algo que ver con ella.
Lucy se ofrecerá a Graham para cuidar a Talon, y aunque él solo hace que alejarla de su lado, al final tiene que recurrir a ella. Así los dos empezarán una relación muy distante al principio, que poco a poco se irá convirtiendo en amistad y que dará lugar a otros sentimientos más profundos
¿Podrán superar los obstáculos que les depara la vida?
Como he dicho antes me ha parecido una novela maravillosa, igual que los personajes, Graham al principio puede caer un poco mal porque resulta hasta cínico, para ser un hombre que se gana la vida con las palabras no es muy acertado con ellas, sin embargo la mejor manera de conocerlo es, como bien le dice Ollie a Lucy, leyéndole la mirada, que es del todo sincera. Es enternecedor el cambio que se profesa en él con el nacimiento de su hija, como se empapa de leer libros y libros sobre el cuidado de los bebés, el miedo que tiene de romper a su pequeña y como empieza a abrir su corazón.
Lucy o Lucille, según palabras del propio Graham es una hippie rarita, pero también es pureza, y es cierto que la joven, al contrario que él, siempre siente, por ella y por los demás, se entrega sin esperar nada a cambio, es una dulzura de mujer.
Como secundarios, principalmente tenemos a Mari y Liryc, hermanas de Lucy, y sobre todo el profesor Olvier u Ollie, un hombre que acogió a Graham como si fuera su propio hijo, y que ha ejercido como padre siempre para él.
La novela está escrita en primera persona desde el punto de vista de los dos protagonistas, aunque es Graham el que tiene más palabras, también vemos su pasado en tercera persona, que nos hace comprender por qué se ha convertido en esa persona fría y aislada.
No sé si será la mejor novela de la autora, porque todas son muy buenas, pero a mí me ha hecho sentir especialmente, y ha pasado a tener un rincón muy especial en mi biblioteca, como única pega diría que hacia el final pasa todo muy rápido y me hubieran gustado unas cuantas páginas más para poder ver la reacción de alguna persona en concreto.
La gravedad que nos atrae es una historia preciosa, emotiva, tierna y dura a la vez, una historia de segundas oportunidades, de superación personal con unos personajes complejos, opuestos entre sí, a los que la gravedad siempre acaba uniendo. Un final perfecto para la serie Los Elementos, cuatro historias muy recomendables y a cada cual más bonita.