Detalle de la opinión
4.0 1 0.5Es un largo epílogo
Valoración
4.0
Whitney G. vuelve al ataque dándonos más de Jonathan y Claire, ella dice que quiso hacer un epílogo pero que se le fue de las manos y acabó siendo una historia más.
Claire y Jonathan, después de todo lo que tuvieron pasar ocho meses atrás, tienen por fin la vida que deseaban. Claire está triunfando como diseñadora de interiores y su negocio va viento en popa, Jonathan sigue trabajando y ampliando, su ya de por sí, enorme imperio.
La relación está en un punto perfecto, ya que Claire ha superado su inseguridad con respecto a la diferencia de edad, así que solo les queda un pequeño detalle por cumplir, formalizar la relación.
Después de que Claire le dé el sí a la propuesta de matrimonio del joven empresario, comienza para ellos la cuenta atrás para una boda que ha de ser perfecta, pero que les traerá más de un quebradero de cabeza.
Sin embargo, no todo será tranquilidad pues el pasado de Claire volverá para ponerla contra las cuerdas y hacer que las dudas y las inseguridades vuelvan a hacer mella en su relación.
Si bien creo que esta segunda parte no era necesaria, me ha gustado saber otra vez de esta pareja y como habían progresado en su relación.
Me he encontrado a una Claire mucho más segura de sí misma en todos los aspectos, trabaja en lo que siempre le ha gustado, su negocio no da abasto y sobre todo, ya no le afecta la diferencia de edad que hay entre ellos. Sabe que Jonathan la quiere por encima de todo y que lo daría todo por ella.
Jonathan sigue siendo exigente, posesivo y controlador, pero nunca había sido tan feliz como ahora que está junto a Claire. Tiene a su hermana Hayley trabajando con él en la empresa y parece que se lleva un poco mejor con su madre, aunque siguen yendo a terapia.
Su mayor preocupación es que Claire tenga la boda que siempre ha deseado, y se desvivirá para que así sea.
Pero cuando las cosas entre ellos no podían ir mejor el pasado de Claire se hará presente poniéndoles a prueba y haciéndoles daño.
Como secundarios hay que destacar a las gemelas de Claire, Caroline y Ashley, que tienen a Jonathan embaucado y no dejan de aprovecharse de eso para estar siempre pidiendo, no me caen especialmente bien.
También tiene algunas apariciones Hayley, que la autora bien podría animarse y hacer su historia, porque ya vemos por dónde van los tiros. Es una joven encantadora que adora a su hermano y hasta le toma un poco el pelo.
La narrativa sigue siendo en primera persona desde la perspectiva de ambos protagonistas, que nos hacen participes pensamientos y de algún que otro secreto.
La verdad es que la historia tiene algunos giros interesantes que te tienen en vilo y hacen que devores el libro, sin embargo, igual que en su predecesor me han sobrado escenas de sexo, sobre todo al principio.
Mi jefe otra vez es un largo epílogo en el que la autora nos ha querido contar como sigue la relación de Claire y Jonathan, que empezó siendo harto complicada. Una relación que está afianzada, pero que puede tambalearse si las dudas y la desconfianza aparecen junto a un pasado que ninguno quiere.
No sé si habrá una tercera parte por lo de la trilogía que comenta la autora, pero para mi gusto así está perfecta.
Claire y Jonathan, después de todo lo que tuvieron pasar ocho meses atrás, tienen por fin la vida que deseaban. Claire está triunfando como diseñadora de interiores y su negocio va viento en popa, Jonathan sigue trabajando y ampliando, su ya de por sí, enorme imperio.
La relación está en un punto perfecto, ya que Claire ha superado su inseguridad con respecto a la diferencia de edad, así que solo les queda un pequeño detalle por cumplir, formalizar la relación.
Después de que Claire le dé el sí a la propuesta de matrimonio del joven empresario, comienza para ellos la cuenta atrás para una boda que ha de ser perfecta, pero que les traerá más de un quebradero de cabeza.
Sin embargo, no todo será tranquilidad pues el pasado de Claire volverá para ponerla contra las cuerdas y hacer que las dudas y las inseguridades vuelvan a hacer mella en su relación.
Si bien creo que esta segunda parte no era necesaria, me ha gustado saber otra vez de esta pareja y como habían progresado en su relación.
Me he encontrado a una Claire mucho más segura de sí misma en todos los aspectos, trabaja en lo que siempre le ha gustado, su negocio no da abasto y sobre todo, ya no le afecta la diferencia de edad que hay entre ellos. Sabe que Jonathan la quiere por encima de todo y que lo daría todo por ella.
Jonathan sigue siendo exigente, posesivo y controlador, pero nunca había sido tan feliz como ahora que está junto a Claire. Tiene a su hermana Hayley trabajando con él en la empresa y parece que se lleva un poco mejor con su madre, aunque siguen yendo a terapia.
Su mayor preocupación es que Claire tenga la boda que siempre ha deseado, y se desvivirá para que así sea.
Pero cuando las cosas entre ellos no podían ir mejor el pasado de Claire se hará presente poniéndoles a prueba y haciéndoles daño.
Como secundarios hay que destacar a las gemelas de Claire, Caroline y Ashley, que tienen a Jonathan embaucado y no dejan de aprovecharse de eso para estar siempre pidiendo, no me caen especialmente bien.
También tiene algunas apariciones Hayley, que la autora bien podría animarse y hacer su historia, porque ya vemos por dónde van los tiros. Es una joven encantadora que adora a su hermano y hasta le toma un poco el pelo.
La narrativa sigue siendo en primera persona desde la perspectiva de ambos protagonistas, que nos hacen participes pensamientos y de algún que otro secreto.
La verdad es que la historia tiene algunos giros interesantes que te tienen en vilo y hacen que devores el libro, sin embargo, igual que en su predecesor me han sobrado escenas de sexo, sobre todo al principio.
Mi jefe otra vez es un largo epílogo en el que la autora nos ha querido contar como sigue la relación de Claire y Jonathan, que empezó siendo harto complicada. Una relación que está afianzada, pero que puede tambalearse si las dudas y la desconfianza aparecen junto a un pasado que ninguno quiere.
No sé si habrá una tercera parte por lo de la trilogía que comenta la autora, pero para mi gusto así está perfecta.