Detalle de la opinión
4.5 2 0.5una noche, un gato y una toalla
Valoración
5.0
Antes de nada, me gustaría deciros que, si no habéis leído nada de Raquel Antúnez, ya estáis tardando.
Dani, acaba de enterarse que ha sido despedida. Su gran preocupación ahora mismo, es saber cómo va a subsistir, le gusta demasiado su piso, su coche y su gato. Sí, el animalito tiene una dieta que cuesta un riñón, y volver ha casa de su madre no es opción.
Qué mejor manera que intentar superar sus penas que irse a un bar junto a Miri su hermana, y Berto, el mejor amigo del mundo mundial, para intentar ahogarlas, pero claro ella no bebe porque no le sienta bien... Espera, ¿quién es ese morenazo que está en la barra? Por dios, qué hombre... bueno mejor vamos al baño y allí…
Lucien necesita buscar piso con urgencia, su novia, perdón exnovia Emma, le ha dejado quedarse en el piso que compartían, mientras buscaba otra cosa, pero ya le está apremiando para que abandone el nido. Mudarse a casa de sus padres no es opción, en esa casa hay más gente que en el camarote de los hermanos Max, y aunque adora a sus padres, hermanos, abuelos y sobrinos, adora más su cordura, así que mejor buscamos otra solución.
Una noche, un bar, un gato, una toalla, unas hermanas entrometidas, una tortuga, un ex, una playa y un beso forman esta novela.
Personajes; Dani es una mujer algo peculiar, inteligente, estudió Ingeniería Aérea, le cuesta socializar, le encanta los gatos y leer novelas románticas. A la vez es dulce, noble y muy ingenua.
Luci, es divertido, caótico y aunque diga que su familia es una panda de locos, haría cualquier cosa por ellos.
Me ha parecido muy tierna la relación que tienen Berto, Miri y Dani, darían lo que fuera los unos por los otros. Ya se sabe quien más te quiere te hará llorar, y los primeros no dudan en zarandear de vez en cuando a Dani para que salga de su zona de confort.
La familia de Lucien, en general me han parecido una panda de locos, pero una familia... me encantaría pasar con ellos unas navidades, deben de ser memorables.
La ambientación; Como buena canaria, la autora hace bandera de su tierra y es allí donde viven nuestros protagonistas, he visitado sus playas, sus hoteles, y su ciudad.
La narración; A lo largo de sus 356 páginas, con capítulos cortos y llenos de diálogos rápidos, divertidos y adictivos, iremos viendo como Dani y Luci, protagonizan escenas de lo mas bizarras y desternillantes. Mientras tú, como mero espectador que eres ,no podrás dejar de beberte esta historia hasta llegar a su punto y final.
La historia de amor; En un principio lo que tenemos es una tensión sexual que tira para atrás, pero que al final, como no podía ser de otra forma, la carne es débil y cuando cae, cae con todo el equipo.
En conclusión; Raquel se está convirtiendo en una de mis autoras favoritas, de esas que en sus libros te dan más, en un principio, podrás pensar que es un libro de mamaracheo (que lo es), con spicy ( of course y ¡¡¡qué spicy¡¡¡), pero a la vez, es la historia de una mujer que jamás se sintió integrada, excepto por su hermana y Berto. Una luchadora incansable que, aunque no entienda según qué cosas, siempre hará el esfuerzo, por comprender con la mayor de sus sonrisas).
Dani, acaba de enterarse que ha sido despedida. Su gran preocupación ahora mismo, es saber cómo va a subsistir, le gusta demasiado su piso, su coche y su gato. Sí, el animalito tiene una dieta que cuesta un riñón, y volver ha casa de su madre no es opción.
Qué mejor manera que intentar superar sus penas que irse a un bar junto a Miri su hermana, y Berto, el mejor amigo del mundo mundial, para intentar ahogarlas, pero claro ella no bebe porque no le sienta bien... Espera, ¿quién es ese morenazo que está en la barra? Por dios, qué hombre... bueno mejor vamos al baño y allí…
Lucien necesita buscar piso con urgencia, su novia, perdón exnovia Emma, le ha dejado quedarse en el piso que compartían, mientras buscaba otra cosa, pero ya le está apremiando para que abandone el nido. Mudarse a casa de sus padres no es opción, en esa casa hay más gente que en el camarote de los hermanos Max, y aunque adora a sus padres, hermanos, abuelos y sobrinos, adora más su cordura, así que mejor buscamos otra solución.
Una noche, un bar, un gato, una toalla, unas hermanas entrometidas, una tortuga, un ex, una playa y un beso forman esta novela.
Personajes; Dani es una mujer algo peculiar, inteligente, estudió Ingeniería Aérea, le cuesta socializar, le encanta los gatos y leer novelas románticas. A la vez es dulce, noble y muy ingenua.
Luci, es divertido, caótico y aunque diga que su familia es una panda de locos, haría cualquier cosa por ellos.
Me ha parecido muy tierna la relación que tienen Berto, Miri y Dani, darían lo que fuera los unos por los otros. Ya se sabe quien más te quiere te hará llorar, y los primeros no dudan en zarandear de vez en cuando a Dani para que salga de su zona de confort.
La familia de Lucien, en general me han parecido una panda de locos, pero una familia... me encantaría pasar con ellos unas navidades, deben de ser memorables.
La ambientación; Como buena canaria, la autora hace bandera de su tierra y es allí donde viven nuestros protagonistas, he visitado sus playas, sus hoteles, y su ciudad.
La narración; A lo largo de sus 356 páginas, con capítulos cortos y llenos de diálogos rápidos, divertidos y adictivos, iremos viendo como Dani y Luci, protagonizan escenas de lo mas bizarras y desternillantes. Mientras tú, como mero espectador que eres ,no podrás dejar de beberte esta historia hasta llegar a su punto y final.
La historia de amor; En un principio lo que tenemos es una tensión sexual que tira para atrás, pero que al final, como no podía ser de otra forma, la carne es débil y cuando cae, cae con todo el equipo.
En conclusión; Raquel se está convirtiendo en una de mis autoras favoritas, de esas que en sus libros te dan más, en un principio, podrás pensar que es un libro de mamaracheo (que lo es), con spicy ( of course y ¡¡¡qué spicy¡¡¡), pero a la vez, es la historia de una mujer que jamás se sintió integrada, excepto por su hermana y Berto. Una luchadora incansable que, aunque no entienda según qué cosas, siempre hará el esfuerzo, por comprender con la mayor de sus sonrisas).