Detalle de la opinión
4.8 2 0.5Una historia maravillosa, conmovedora
Valoración
5.0
Con Máscaras ya me ganó está autora, y sé que todas sus novelas son una apuesta segura, así como lo ha sido esta gran historia.
La historia comienza en 1944, el presente, en una situación que ya te pone la piel de gallina y sabes que te va a tocar sufrir, pero enseguida retrocede hasta 1929 cuando Eva y Angelo, nuestros maravillosos protagonistas, se conocen.
Eva Rosselli es una niña judía que vive junto a su padre en Florencia, tiene nueve años cuando se cruzará en su camino el gran amor de su vida, Angelo. Angelo Bianco con once años acaba de perder a su madre y su padre le envía a vivir con sus abuelos, que trabajan para Camillo Rosselli, que también lo tratará como si un hijo fuera.
Eva es una niña feliz, rodeada de cariño, que tiene un gran talento para tocar el violín, es una buena discípula de su tío Felix, al que adora igual que a su padre. La joven en cuanto conoce a Angelo lo quiere como a un hermano, aunque con los años esos sentimientos van cambiando y se van haciendo más fuertes, sin embargo, el suyo es un amor imposible.
Cuando Angelo llegó a Florencia se tuvo que adaptar a un mundo muy diferente al que estaba acostumbrado, encontró en la familia Rosselli mucho cariño, y Eva era para él la hermana que no tenía, aunque con los años se fue enamorando de ella. Pero Angelo, por su lesión y por una revelación que tuvo en una salida con el colegio, sabía que quería ser sacerdote. Cuando se ordenó, su fe y su amor hacia Dios fue aumentando, pero el que profesaba a Eva nunca disminuyó.
Con el inicio de la Segunda guerra mundial, y la invasión de Italia por los alemanes, la vida de ambos cambió para siempre. Somos testigos de cómo los judíos fueron perdiendo sus derechos, se les prohibió asistir a la escuela, no podían ser propietarios de empresas y no podían viajar a según qué sitios. Pero también empezaron las persecuciones, las redadas, los asesinatos en plena calle.
Angelo en colaboración con el Vaticano ayuda en todo lo que puede a los judíos, los esconde en monasterios e iglesias, les proporciona documentación falsa y les ayuda a escapar si es posible. Pero cuando las cosas se ponen mal en Florencia no duda en ir a buscar a Eva y llevarla a Roma con él, ella también ayudará de forma activa para salvar a los suyos, incluso poniendo su vida en riesgo. Los dos se enfrentarán a muchos peligros, sufrirán el dolor en sus propias carnes y en las de seres queridos, y además tendrán que admitir que el amor que se profesan es más grande si cabe.
Bueno, me ha parecido una historia maravillosa, estremecedora, emotiva y real, la autora ha hecho muy buen trabajo de documentación, incluso narra algunos pasajes verídicos y menciona a personajes que realmente estuvieron ahí. Además trata el tema de las diferentes creencias con mucho respeto, uno de los principales fuertes de la novela es eso, que los protagonistas tienen fe, pero de diferente manera.
En cuanto a los personajes, me han encantado los dos, he pasado por tantas emociones junto a ellos, he sufrido, he llorado y también he disfrutado de los pocos buenos momentos que pueden compartir.
La historia está narrada en tercera persona por lo que los capítulos alternan la vida de Eva y la de Angelo de igual manera, pero también hay fragmentos narrados por Eva, ya que son sus confesiones plasmadas en un diario.
La frágil belleza del cristal es una historia maravillosa, conmovedora, muy dura pero a la vez muy bonita, una historia de supervivencia y de esperanza. No estamos ante una novela romántica al uso, sin embargo, sí ante una gran historia de amor, de las que perduran a través del tiempo y que pueden con todas las adversidades del mundo. Una novela de las que se quedan en tu corazón y que hay que leer sin duda alguna.
Mi valoración 5/5
La historia comienza en 1944, el presente, en una situación que ya te pone la piel de gallina y sabes que te va a tocar sufrir, pero enseguida retrocede hasta 1929 cuando Eva y Angelo, nuestros maravillosos protagonistas, se conocen.
Eva Rosselli es una niña judía que vive junto a su padre en Florencia, tiene nueve años cuando se cruzará en su camino el gran amor de su vida, Angelo. Angelo Bianco con once años acaba de perder a su madre y su padre le envía a vivir con sus abuelos, que trabajan para Camillo Rosselli, que también lo tratará como si un hijo fuera.
Eva es una niña feliz, rodeada de cariño, que tiene un gran talento para tocar el violín, es una buena discípula de su tío Felix, al que adora igual que a su padre. La joven en cuanto conoce a Angelo lo quiere como a un hermano, aunque con los años esos sentimientos van cambiando y se van haciendo más fuertes, sin embargo, el suyo es un amor imposible.
Cuando Angelo llegó a Florencia se tuvo que adaptar a un mundo muy diferente al que estaba acostumbrado, encontró en la familia Rosselli mucho cariño, y Eva era para él la hermana que no tenía, aunque con los años se fue enamorando de ella. Pero Angelo, por su lesión y por una revelación que tuvo en una salida con el colegio, sabía que quería ser sacerdote. Cuando se ordenó, su fe y su amor hacia Dios fue aumentando, pero el que profesaba a Eva nunca disminuyó.
Con el inicio de la Segunda guerra mundial, y la invasión de Italia por los alemanes, la vida de ambos cambió para siempre. Somos testigos de cómo los judíos fueron perdiendo sus derechos, se les prohibió asistir a la escuela, no podían ser propietarios de empresas y no podían viajar a según qué sitios. Pero también empezaron las persecuciones, las redadas, los asesinatos en plena calle.
Angelo en colaboración con el Vaticano ayuda en todo lo que puede a los judíos, los esconde en monasterios e iglesias, les proporciona documentación falsa y les ayuda a escapar si es posible. Pero cuando las cosas se ponen mal en Florencia no duda en ir a buscar a Eva y llevarla a Roma con él, ella también ayudará de forma activa para salvar a los suyos, incluso poniendo su vida en riesgo. Los dos se enfrentarán a muchos peligros, sufrirán el dolor en sus propias carnes y en las de seres queridos, y además tendrán que admitir que el amor que se profesan es más grande si cabe.
Bueno, me ha parecido una historia maravillosa, estremecedora, emotiva y real, la autora ha hecho muy buen trabajo de documentación, incluso narra algunos pasajes verídicos y menciona a personajes que realmente estuvieron ahí. Además trata el tema de las diferentes creencias con mucho respeto, uno de los principales fuertes de la novela es eso, que los protagonistas tienen fe, pero de diferente manera.
En cuanto a los personajes, me han encantado los dos, he pasado por tantas emociones junto a ellos, he sufrido, he llorado y también he disfrutado de los pocos buenos momentos que pueden compartir.
La historia está narrada en tercera persona por lo que los capítulos alternan la vida de Eva y la de Angelo de igual manera, pero también hay fragmentos narrados por Eva, ya que son sus confesiones plasmadas en un diario.
La frágil belleza del cristal es una historia maravillosa, conmovedora, muy dura pero a la vez muy bonita, una historia de supervivencia y de esperanza. No estamos ante una novela romántica al uso, sin embargo, sí ante una gran historia de amor, de las que perduran a través del tiempo y que pueden con todas las adversidades del mundo. Una novela de las que se quedan en tu corazón y que hay que leer sin duda alguna.
Mi valoración 5/5